domingo, 1 de septiembre de 2013

Paraíso cercano



Estamos acostumbrados a entender por paraíso la típica playa de arena plateada y agua cristalina que baña la base de un cocotero de los miles que se divisan al horizonte... A todo el mundo le da algo de respeto el imaginarse en una isla desierta pero casualidades de la vida ese paraíso terrenal casualmente siempre está vacío. Pues siento discrepar (ya os habréis dado cuenta a estas alturas de la película que soy muy de llevar la contraria) pero para mí eso no es el ideal terrenal, mi paisaje favorito o el lugar donde me gustaría perderme... o como le queráis llamar.

Mi paraíso cambia aguas cristalinas de algún mar u océano por el color pardo de un río, los cocoteros por chopos y espinos que rompen la monotonía de los infinitos campos de cereal, la arena plateada por los cerros rojizos al atardecer de verano bajo un sol inmenso que quiere calentar pero que ya no puedo. Mi paraíso muy a pesar de mis deseos también está vacío especialmente cuando la niebla, el hielo y el frío (frío que nunca desaparece para que no nos confiemos) se apoderan de él. Décadas de desidia, de olvido y de desconocimiento han tenido la culpa y esta tierra bella pero dura, salvaje pero dura camina sin freno hacia la desaparición, hacia ser un punto vacío en el mapa y si nadie lo remedia (y si no lo remediamos) eso será así por eso esa tierra es tan bella cuando se llena de vida en sus pueblos y en sus aldeas. Cuando ves brillar los ojos de los mayores viendo a sus nietos y a los nietos de sus vecinos jugar recordando aquellos tiempos donde los niños correteaban las callejas más de un par de semanas al año...


Mi paraíso particular no es sólo una foto y por suerte tampoco un simple reclamo. Son recuerdos, los míos y los de mis amigos y familiares con los que he construido lo que significa para mi esa tierra donde de momento sólo he pasado alegrías pero en la que algún día tocará pasar tristeza... y que es la vida si no eso?

Yo como Machado también amo los mundos sutiles... Yo también amo esa tierra a la que nunca quiero dejar de volver.



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