jueves, 3 de marzo de 2016

Sanroques, modelo de fiesta agotado (Parte I)

Los que vivimos desde que nacimos los Sanroques tenemos una relación de amor-odio con "nuestras" Fiestas. Todos sabemos que no son las mejores y que son mejorables sin embargo no podemos concebir no estar un año en ellas y por mucho que digamos que no nos duele perdernoslas, cada 14 (o 13 de agosto como este año) ahí estamos, sacrificando días de nuestras vacaciones para compartirlas con nuestros amigos y familia. Y cada 19 o 18 de agosto, en el trayecto hacia casa tras seis días de fiestas la melancolía de lo vivido te asalta... Pero, son los Sanroques un enfermo sin cura?

Sí y no, veamos. Los Sanroques ya sólo con el tirón de todos los que los hemos vivido tienen una larga vida por delante, pero o nos ponemos las pilas o pese a seguir celebrando las Fiestas del Burgo estas están condenadas a la irrelevancia. Y por qué? El principal motivo (a mi modo de ver) es que no tiene sentido reproducir en pleno siglo XXI un programa de fiestas de los años 60 o 70, los gustos no son los mismos y no nos engañemos, las fiestas del Burgo no tienen un corpus de tradiciones (salvo la Rueda y la procesión y subasta de San Roque) que justifiquen mantener inalterable el programa de fiestas durante décadas. No, los Sanroques no son los Sanjuanes y no se pueden permitir no tener programa prácticamente, como no tienen las Fiestas de Soria. Y sin embargo es lo que se hace...

El modelo Misa-Toros-Rueda-Orquesta sólo se ve alterado por los actos de las Peñas pero incluso la plaza del Rastro, el centro telúrico de las Fiestas del Burgo se ven cada vez más minorizados hasta el punto que hasta no hace tantos años durante las porronadas (para mi gusto una de las claves de la semana) prácticamente había 50 o 60 personas en el Rastro. Algunos culpan de los males de Fiestas a los locales de las peñas, en parte es cierto que se ha alejado el ambiente de fiesta del centro del pueblo y que no se ha explotado el potencial que tiene ese espacio para nuevos actos (me acuerdo al principio cuando decían que se podrían hacer disco móviles y demás en ese espacio porque no molestaba). Sin embargo el programa ya estaba agotado y se repetía antes de que se construyeran esos locales... Entonces, cuál es el principal problema? En mi opinión, el problema está claro y la solución también. Lo que hacen grandes a los Sanroques y marcan la diferencia con otras fiestas de la región, son las peñas y en especial la participación de la gente a través de ellas en todos los actos organizados por ellas. Está claro que los Sanroques no son igual formando parte de una peña o no, sin embargo estas no tienen ningún tipo de capacidad para influir en la organización ni en el programa de fiestas.

Aquí, en Catalunya y en otras zonas, sería impensable que las entidades que participan en las fiestas no tuvieran nada que decir en la organización de actos y del programa festivo sin embargo, en el Burgo es un tema tabú la participación organizada de las peñas en la preparación y desarrollo de actos festivos. Partimos de la base además que la mayoría de peñas reciben o un local o una subvención a cambio de nada, sin exigirles ningún acto ni la organización de nada. Perdiendo una cantidad de capital humano.

Hace un año y poco, la peña de la que formo parte y que hasta hace poco presidía, aprovechando una reunión con el ayuntamiento por la candidatura de los Sanroques como "Fiesta de Interés Regional", presentamos un dossier con una serie de propuestas que con un mínimo coste para el ciudadano (o sin ninguno incluso) se conseguía hacer un programa de fiestas competitivo y que sacara a los Sanroques de la muerte inducida en la que se encuentran. Estas propuestas las expondré en otra entrada como una propuesta abierta al debate entre todos los que las leais (debate abierto, otro de los problemas del Burgo...), sin embargo el resultado de esto ya os lo podéis imaginar, supongo que ese dossier en el mejor de los casos está en un cajón... Sin embargo si os puedo decir que una de las propuestas claves del proyecto (la participación de las peñas en el programa de fiestas) fue rechazada en el momento. Qué motiva al ayuntamiento a no abrir las fiestas a los ciudadanos? Por qué no se valoran las Fiestas como lo que son realmente, una posibilidad de recibir ingresos y visitantes durante una semana clave y en la que compites con muchas localidades? Por qué todo el mundo se conforma con unas fiestas que están abocadas a la insignificancia si no se actúa?

Todas estas preguntas tendrán múltiples respuestas, sin embargo (y eso es lo más triste) muchas de ellas se podrían hacer hablando del desarrollo del pueblo mismo...


2 comentarios:

  1. Tienes toda la razón hay que evolucionar y modificar bastantes cosas de las fiestas, pero en el burgo son muy tradicionalistas y es difícil cambiar la mentalidad de la gente.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar