Tengo una teoría estrambótica sobre la suerte. Tengo varias teorías estrambóticas pero no todas merecen/pueden salir de mi cabeza privilegiada. Esta creo que sí pese a que igual es tan o más frikis que otras. Mi teoría consiste en creer que la suerte no es infinita y que existe un número fínito de ella en el mundo. Esto significa que no todo el mundo puede tener suerte, de hecho el punto clave de mi teoría es que para que haya gente con suerte tiene que haber gente desgraciada, sería algo así como unos vasos comunicantes, no todo el mundo puede tener buena suerte a la vez porque sino esto sería un peñazo. Los que nos ha tocado ser desgraciados rebuscamos en la basura del azar para ver si alguién se ha dejado un poco de fortuna. La gente con suerte siempre rechaza que lo suyo sea suerte. Y ojo, que no estoy diciendo que todas las cosas buenas que le pasan a uno se deban a la suerte o la desgracia. Como nos decían en probabilidad siempre interviene el azar pero la variable será más o menos fuerte dependiendo de lo que uno haya hecho previamente.Supongo que los que tengan suerte en su vida , entendido como aquellos que se pueden permitir dejar pasar trenes en su vida porque siempre acaba viniendo otro dirán que todo esto son paparruchas. La pobre gente como yo que consideramos que alguién maneja los hilos y es tremendamente parcial esto nos sirve para recrearnos en nuestra pena y tener una explicación siempre a mano y factible para describir nuestro paso por la vida. Y es que nunca está de más una ayudita y los que no estamos acostumbrados a tenerla no podemos quedarnos sin la opción de considerarnos victimas. Al menos eso que no nos lo quiten...
Y mientras nos lantamos, no sabemos si más de nuestra desgracia o de la gracia del resto, vamos pasando los días sin pena ni gloria. Días que realmente, cuando vayamos a escribir nuestra biografía podríamos resumir en un par de páginas por cortesía pero que sin embargo no sabemos como nos pueden estar marcando. Y esa es otra cosa que nos jode en sobremanera, el no saber como lo que nos está pasando exactamente ahora mismo nos podrá afectar en 2 días o 2 años. La única noción cierta del futuro que tenemos es que un día palmaremos y todas estas cuestiones de la suerte, el azar... desaparecerán. En ese momento, como dice la manida metáfora, todos somos iguales. Triste consuelo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario